Silvia Núñez Esquer
Hermosillo, Sonora | 25 de julio 2026.- Hace dos días fuimos testigas de la visita que hizo Patricia
Duarte Franco al Abogado Jorge García, asesor de la asociación civil que
mantiene un plantón/campamento frente al Congreso de Sonora.
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| Lic. Jorge García, Foto: Silvia Núñez Esquer |
Lo importante es que el Señor Jorge García decidió hace más
de sesenta días instalarse en huelga de hambre en dicho campamento. Sin perder
en ningún momento la lucidez, la energía y su firmeza para exigir mejores
condiciones para la primera infancia.
El abogado de ochenta y un años de edad ha resistido el acto
de protesta sin mermar su voz, su narrativa, su razonamiento nítido cuando se
le pregunta por las razones, los objetivos, u otras dudas que surgen ante la
expectativa de que una persona de la tercera edad tenga la fuerza para sostener
en esas condiciones una abstinencia de alimento, sobre todo ante un clima
extremo como el calor de Hermosillo, Sonora.
Han surgido cuestionamientos en redes sociales poniendo en
duda la veracidad de la huelga de hambre, pues el señor Jorge García permanece
atendiendo a visitas, medios de comunicación, perfectamente lúcido y con
energía.
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| Patricia Duarte Franco en diálogo con Lic. Jorge García |
Como respuesta, se dio a conocer la cantidad en pérdida de peso desde
que inició su movimiento. Fue el día 64 de la huelga de hambre, cuando lo visitó la representante del
Movimiento 5 de junio, mamá de uno de los niños fallecidos en el incendio de la
Guardería ABC ocurrido el 5 de junio de 2009, donde murieron 49 niñas y niños
menores de cuatro años de edad, herida permanente en los corazones hermosillenses y mexicanos.
Ambos dialogaron, Patricia planteó honestamente que su
conciencia le había conducido a visitarlo y a hacerle ver que, si producto del
ayuno de entonces 64 días él enfermaba o desafortunadamente moría, a nadie le
serviría un dolor social más.
En cambio sano, podría aportar mucho en los diálogos que
como Movimiento 5 de junio y como integrantes del Consejo de la Ley 5 de junio sostienen
con las instituciones que lo conforman y que tienen bajo su responsabilidad
sacar adelante las obligaciones y responsabilidades del Estado mexicano y de
Sonora, emanados de la ley impulsada por los propios padres y madres afectados
por la tragedia de la Guardería ABC.
Pero Don Jorge está renuente a abandonar la que considera la
lucha más representativa de su vida, incluso piensa que “su vida ya fue”, “soy
parte de una generación que ya fue”, dice contundente. Expresó que la Ley 5 de
junio es “sólo preventiva”, y que no abarca la educación y otras tantas aristas
de la primera infancia.

Quienes conocemos la Ley General de Prestación de
Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, “Ley 5 de
junio”, sabemos que es la legislación más completa e integral para
la atención de niñas y niños en los primeros seis años de edad, justo porque
contempla la educación inicial y preescolar.
Pero Don Jorge está dispuesto a inmolarse por lo que
considera “nadie está haciendo nada”. Le preocupan las niñas y niños que están
siendo violentados, abandonados, traficados, muertos por pobreza, ignorados por
autoridades y sociedad en general.
Su convicción es que esa acción de dejar de comer puede
convencer a quien corresponda de que debe ser escuchado, tomado en cuenta,
siempre a nombre de las pequeñas y pequeños menores de seis años.
Ante la propuesta de Patricia Duarte de que trabajen juntos
por las coincidencias, que se una a la lucha que el Movimiento 5 de junio
sostiene por justicia en el ámbito nacional e internacional, así como por la
aplicación correcta de la Ley 5 de junio, en favor de la primera infancia, se
muestra escéptico, desconfiado, dudoso, hasta soltar la pregunta: “¿Me estás
proponiendo que me retire y participe en mesas de trabajo con funcionarios de
bajo nivel?”.
Patricia amplía su propuesta, haciéndole ver que su lucha es
un proceso que no terminará hasta dar cumplimiento a la promesa que hicieron a
su pequeño hijo Andrés Alonso, de crear un marco jurídico que contemple todos
los lados que deben tomarse en cuenta para una atención, cuidado y educación
integral para las niñas y niños.
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| Patricia Duarte y Lic. Jorge García |
Describió la realidad que como maestra y como conocedora de la situación de niñas y niños en situación
vulnerable ha comprendido, al haber trabajado en Pesqueira, en el Poblado
Miguel Alemán, y algunas colonias de Hermosillo, caracterizadas por la pobreza
y marginación.
“Si usted se muere en esta huelga de hambre, no le favorece
a nadie, por algo estoy aquí, porque mi conciencia me dijo: `ve y habla con el
señor´”, le sostiene con su mirada fija en los ojos del hombre sentado, pero
erguido de convicción, que también mira de frente, con actitud transparente.
“Si usted llega a morir, así le paguen a la asociación civil
que usted representa el dinero que le deben, ni así sale ganando nadie”,
sentencia Patricia.
La insistencia en la invitación a unirse en las
coincidencias, suena a Don Jorge como un mensaje de terceros que tal vez la “enviaron”,
ya que no es la primera vez que lo visitan, según pudimos escuchar “para
hostigarlo”.
Pero la intención de Patricia Duarte Franco es otra, es
buscar aliados ante la magnificencia de la obra que pretenden lograr en memoria
de su hijo Andrés Alonso y sus 48 compañeritos y compañeritas, mártires de la
corrupción fallecidos aquel fatídico 5 de junio, que pasa por la justicia,
reparación y no repetición. “Yo lo invito Don Jorge a que se una a las mesas de trabajo que estamos trabajando para
mejorar la educación inicial.
Le habla del proyecto de los Centros de Educación y Cuidado
Infantil, (CECIS), impulsados desde el Instituto Mexicano del Seguro Social, y
que tiene la meta de construir mil CECIS en todo el país.
Le platica cómo están ya destinados 17 terrenos en Sonora
para la construcción de otros tantos centros de educación y cuidado infantil. Pero
también le deja claro que eso que plantea el IMSS como nuevas formas de cuidar
y educar a la primera infancia, cumpliendo todos los requisitos que manda la
Ley 5 de junio no es por iniciativa propia, sino producto de las exigencias que
ha tenido el Movimiento 5 de junio en las oportunidades de diálogo que han
tenido con las autoridades correspondientes.
Por eso lo vuelve a invitar a unirse en esa cruzada
nacional, vigilando, aportando, proponiendo cómo será esa nueva etapa en donde
se acabe la subrogación a particulares, para que la educación inicial deje de
ser un negocio sin escrúpulos y el instituto invierta todo el presupuesto necesario
para que la niñez tenga lo que merece por derecho propio.
Pero Don Jorge García no le cree, le responde que al IMSS no
le toca eso, que no tiene facultades. Claramente hay un prejuicio hacia la
terrible actuación de esa institución que llevó a la muerte de 49 niñas y niños
en Hermosillo, Sonora.
Patricia Duarte le explica que esa nueva etapa es gracias a
la incidencia de madres y padres interesados en que la primera infancia tenga
la oportunidad de ejercer plenamente sus derechos.
Cae la tarde y Don Jorge García se cansa de hablar, y de
permanecer alerta a lo que Duarte Franco le expone y elaborar su respuesta, no
menos importante. Invita a ir a las conclusiones y emite la suya: “Mi vida ya
ha concluido su historia, es un ciclo, es una generación que se va, y que va a
hacer algo por las que vienen, así de simple, pero también de trascendente”.
Al retirarse y despedirse la visita, el ayunante le toma
fuertemente la mano con las suyas y le agradece mirando como siempre, fijamente
a los ojos. Ese encuentro de sinceridad fue sellado con ese prolongado apretón
de manos. Don Jorge García anuncia que pensará y meditará en las propuestas de
Patricia Duarte, mientras ella se va con una preocupación por el deterioro en
la salud del huelguista, pero con un poco de alivio al atender el llamado
salido de su conciencia.